Desde el pasado 14 de agosto, la provincia de Granada sufre un enjambre sísmico con más de 1.075 temblores registrados —más de 250 de ellos con una intensidad superior a 1.5—. Ante esta situación que mantiene en alerta a la ciudadanía, la enfermería desempeña un papel clave para garantizar la atención sanitaria, el soporte psicológico y la educación preventiva frente a posibles réplicas.
El papel de la enfermería durante la crisis sísmica
El Colegio Oficial de Enfermería de Granada ante este escenario, informa a los ciudadanos de los recursos a su disposición:
Apoyo emocional y salud mental: Si sientes angustia, insomnio, nerviosismo o miedo constante ante posibles réplicas, no estás solo. Cuentas con atención profesional directa y con el teléfono gratuito 900 102 513 (en colaboración con el Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental) para ayudarte a gestionar la ansiedad y el estrés.
Guías de prevención y primeros auxilios: Te ofrecemos pautas claras sobre cómo actuar y protegerte antes, durante y después de un seísmo, tanto en casa como en la calle, además de nociones básicas de primeros auxilios.
Uso responsable de la urgencia médica: Te orientamos sobre cuándo es realmente necesario acudir a un centro de salud u hospital, evitando así aglomeraciones para que las emergencias graves sean atendidas con la máxima rapidez.
La presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Granada (CODEGRA), Raquel Rodríguez Blanque, expone la prioridad de la enfermería ante esta situación que afecta a la salud de los granadinos: «Como profesionales sanitarios nuestra prioridad ha sido actuar con rapidez para aportar serenidad y recursos útiles. Transmitimos nuestro absoluto apoyo a las familias que han sufrido daños materiales o el impacto de estos episodios».
Sobre las secuelas psicológicas en los vecinos, María del Carmen Ruiz, tesorera de CODEGRA y especialista en Salud Mental, detalla la situación asistencial: «En general hemos encontrado respuestas normales, de adaptación y supervivencia ante un impacto así, como pueden ser irritabilidad, hiperalerta y ansiedad anticipatoria ante nuevas réplicas y un gran cambio en las rutinas. Es fundamental recordar que el miedo es una emoción básica ante un evento tan estresante, pero si el nivel de angustia incrementa e interfiere de manera incisiva en su día a día, deben pedir ayuda profesional».
Guía de actuación y recomendaciones ante un seísmo
Sergio Díaz Sánchez, especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria del Grupo de Trabajo de Enfermería Familiar y Comunitaria del Colegio Oficial de Enfermería de Granada, resume las pautas clave para actuar antes, durante y después de un temblor:
- Antes del terremoto
- Localizar zonas seguras en vivienda y trabajo (mesas grandes y resistentes o estancias sin objetos altos ni muebles que puedan caerse).
- Preparar un kit de emergencia familiar.
- Aprender a cerrar las llaves de paso de agua, luz y gas.
- Durante el seísmo
- En interiores: Mantener la calma, permanecer dentro de la vivienda si no hay daños visibles y alejarse de ventanas, lámparas y muebles pesados.
- En la calle: Buscar espacios abiertos lejos de cornisas, fachadas, tejados, farolas y cableado.
- En vehículo: Detenerse en un lugar seguro y despejado, encender las luces de emergencia y permanecer dentro del coche.
«Sé que es difícil, incluso antinatura, pero lo primero que tenemos que hacer es mantener la calma. Esto nos permitirá que todo lo planificado antes podamos llevarlo a cabo», señala Díaz Sánchez.
- Después del seísmo
- Si te encuentras atrapado: Cubrir la boca y la nariz para no inhalar polvo y evitar gritar para prevenir la asfixia. Pedir auxilio golpeando objetos cercanos.
- Atención a heridos: Colocarlos en posición lateral de seguridad y llamar al 112 únicamente en situaciones de riesgo vital.
- Desplazamientos: Evitar desplazamientos innecesarios y no acudir a urgencias médicas salvo necesidad grave para evitar el colapso del sistema sanitario.
Ante la confusión y las conductas de pánico —como el abandono precipitado de viviendas o desplazamientos innecesarios a otras provincias—, la coordinación de emergencias enfatiza la importancia de recurrir exclusivamente a fuentes oficiales.
Roberto Carlos Estévez, enfermero de Emergencias y Coordinador de cuidados del CES 061 de Granada, concluye sobre la gestión de la crisis: «Debemos tener en cuenta que es una situación que no podemos controlar en la que deberíamos mantener la calma. Desde el Instituto Geográfico Nacional (IGN) se transmite todo lo que conocemos, pero hay una parte que no se puede predecir, y es fundamental no hacer desinformación con ello, evitando generar incertidumbre en la población».
El Colegio Oficial de Enfermería de Granada reitera su disposición para continuar trabajando junto a las distintas instituciones y ofrecer información fiable que contribuya a la tranquilidad y protección de la sociedad granadina.














