María del Mar García, presidenta del Consejo Andaluz de Enfermería, ha visitado esta mañana el Centro Cívico de Poniente de Córdoba, donde permanecen familiares y amigos de las víctimas de la tragedia ocurrida en Adamuz, en un ambiente marcado por el dolor, la incertidumbre y la espera. Ha querido brindar acompañamiento en esto momentos tan duros también a los profesionales que en todo momento han estado y están ahí, entre los que se encuentran nuestras enfermeras y enfermeros.
La presidenta del CAE ya estuvo ayer por la tarde con la presidenta del Colegio de Enfermería de Córdoba, Natalia Pérez en Hospital Reina Sofía, para visitar a los profesionales sanitarios y a las personas heridas, para trasladarles su apoyo y agradecimiento. También se desplazó al Centro de Transfusión Sanguínea, donde quiso mostrar su orgullo por la labor de las enfermeras, fundamentales en momentos tan críticos como los que se están viviendo.
Hoy, García ha querido estar cerca, en la medida de lo posible, de las familias y personas allegadas a las víctimas de este accidente ferroviario. “Es muy duro gestionar una situación así; requiere tiempo y, sobre todo, apoyo psicológico”, ha señalado. En este sentido, ha insistido en que “no podemos olvidar la importancia de cuidar la salud emocional y mental en momentos tan devastadores”.
Como enfermera especialista en Salud Mental, ha subrayado que “las enfermeras de salud mental estamos especialmente atentas para brindar ese acompañamiento, ese sostén que tanto se necesita cuando las palabras no alcanzan”.
Asimismo, ha querido agradecer la labor de los equipos sanitarios, de emergencias y de urgencias, destacando “su extraordinaria profesionalidad y la alta capacitación que demuestran, una vez más, para trabajar en entornos hostiles y de gran impacto emocional”.
“Nuestras enfermeras siempre están en primera línea: en accidentes, tragedias y emergencias, atendiendo, cuidando y ofreciendo soporte humano y profesional. Pero no podemos olvidar que ellas y ellos también necesitan ser cuidados, porque tendrán que afrontar imágenes, situaciones y emociones muy difíciles de asimilar”, ha afirmado.
“No hay palabras que puedan abarcar el dolor de los familiares y personas cercanas, pendientes de noticias devastadoras, donde cada minuto de espera se convierte en un sufrimiento añadido”, ha expresado García, quien también ha querido destacar la respuesta solidaria de la ciudadanía.













