Andalucía es la comunidad autónoma que registró mayor número de agresiones a enfermeras en 2024.
Desde el Consejo Andaluz de Enfermería se considera prioritario y necesario el contar con un registro abierto y transparente de agresiones a enfermeras, al objeto de poder tener un dimensionamiento real del problema. Andalucía sigue siento la comunidad autónoma que registra un mayor número de agresiones a enfermeras, alcanzando en 2024 un total de 546 sucesos.
A nivel nacional, fueron 2.525 las agresiones denunciadas, según los datos del Observatorio de Agresiones del Consejo General de Enfermería (CGE). Sin embargo, para el Ministerio de Sanidad esa cifra alcanza las 4.417, lo que demuestra que es preciso mejorar la forma de registrar estos incidentes. Según Diego Ayuso, el director del Observatorio de Agresiones y secretario general del CGE, “los datos del observatorio provienen de lo que nos notifican los colegios provinciales de Enfermería, así como de algunas instituciones que a nivel autonómico también nos los hacen llegar. Por ello es preciso un registro más abierto y transparente”.

Últimos datos de Andalucía
Según las cifras oficiales del Registro Informático de Agresiones de Centros (RIAC) del Servicio Andaluz de Salud, en 2024 se registraron 1.866 agresiones a profesionales, de las que el 29,26% fue contra enfermeras (546). Esto supone, que se produce 1,5 agresiones al día a enfermeras y enfermeros en Andalucía. Según los datos del Observatorio de Agresiones del CGE, en 2023, en Andalucía se produjeron un total de 752 agresiones a enfermeras, observándose una disminución (206 menos) frente a las 546 denunciadas en 2024. De las 1.866 agresiones a profesionales, 362 fueron físicas y 1.504 no físicas, siendo las víctimas -en el 80 por ciento de los casos- el personal sanitario.
En este sentido, desde la organización colegial se anima a denunciar este tipo de sucesos por parte de los profesionales, ya que para luchar contra las agresiones es fundamental poder dimensionar de una manera real, contra lo que estamos luchando. “La violencia contra los profesionales sanitarios es una lacra. Los datos vuelven a reflejar una infra notificación de sucesos, sobre todo cuando hablamos de amenazas y violencia verbal, que al final quedan impunes. De ahí que el registro, la notificación y la denuncia ante todos los estamentos sean tan importantes. Hay que tener tolerancia cero contra las agresiones”.
Para el Consejo Andaluz de Enfermería, “es urgente y prioritario que la sociedad sea muy consciente de que la violencia contra los profesionales que cuidan de su salud no se debe permitir. “Como sociedad avanzada es inconcebible que se agreda a quienes nos esforzamos cada día por proteger y cuidar de su salud.”
La sociedad en su conjunto debe hacer el esfuerzo de ponerse en el lugar de las enfermeras y enfermeros que son agredidos, pues ello deja secuelas, y la sociedad debe ser agente activo en la lucha contra este tipo de violencia; junto con la implicación de las instituciones y administración pública. Ningún tipo de violencia o agresión, verbal o física, puede tener justificación. “Las enfermeras salvamos vidas y no podemos ser agredidos en el desempeño de nuestra labor. Es fundamental poder trabajar en un entorno seguro”.
Mayor coordinación y transparencia
Desde el Consejo General de Enfermería, Diego Ayuso afirma que “debe haber una mayor coordinación y transparencia en el acceso a los datos. Los servicios de salud registran las agresiones que se producen en sus regiones, pero sólo en el ámbito público. La Sanidad privada también debería notificar los incidentes que se producen en este ámbito, y trasladarlos tanto al Ministerio de Sanidad como a los colegios profesionales, a los colegios de enfermería, para que la información fluya mejor y tengamos un mayor conocimiento de la realidad y, por lo tanto, poder adoptar medidas que puedan ser más efectivas para su prevención”.
Causas
En cada uno de los casos registrados por el Observatorio de Agresiones del CGE se analiza el contexto en el que se han producido. Así, “observamos que la causa subyacente sigue siendo el no estar conforme con la atención recibida, con los problemas de accesibilidad, las altas demoras y la presión asistenciales en servicios como las urgencias o la Atención Primaria”, detalla el director del Observatorio. “Todo ello se traduce en insatisfacción por parte de los ciudadanos y en una muestra tan incívica como es la agresión a un profesional”, subraya Ayuso.
Las enfermeras se enfrentan cada día a una enorme presión asistencial debido al déficit crónico de profesionales, sin ser responsables de los males del sistema, de las demoras en la atención, de la falta de recursos. “Es importante que las enfermeras y enfermeros sepan que no están solos, y que, ante cualquier agresión, amenaza, insulto o acoso, van a encontrar el apoyo de sus colegios profesionales y de la organización colegial en su conjunto, CAE y CGE, así como de la Policía Nacional, Guardia Civil y otros cuerpos autonómicos”.
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